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La ruta del Flysch: Deba, Zumaia y Getaria

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marina berri algorriUn año ha pasado desde el primer post de este blog. Un año desde aquella mañana de julio en el que somnolientos, pero expectantes, partimos de Bilbao a Delhi. Estamos en la terraza del Bar Algorri, txakoli y pintxito en mano, esperando a que un barco nos recoja para recorrer la Ruta del Flysch, de Zumaia a Deba y vuelta.

flyschLa Ruta del Flysch se enmarca dentro del Geoparque de la Costa Vasca, un importante patrimonio geológico, paisajístico y cultural, que nos brinda un auténtico viaje de descubrimiento en un apasionante recorrido por el tiempo geológico y por nuestra historia. Se trata de nada más y nada menos que de un muestrario de 60 millones de años de historia.

Flysch MendataDurante el cretácico, poderosos movimientos de tierra llegaron a poner en vertical estratos rocosos originalmente horizontales formando acantilados y poniendo a la vista huellas fósiles de ammonites y una larga variedad de invertebrados.

Aunque nosotros hemos optado por hacer la ruta en barco pueden hacerla también a pie. Son 16Km sin muchas cuestas. Hay trenes que unen estos dos pueblos, tanto entre si, así como con San Sebastián y Bilbao. No pasen de largo la Ermitas de Santa Catalina en Deba y la de San Telmo en Zumaia. Son dos lugares preciosos llenos de magia. En el camino deténganse a observar el vacío en el acantilado de Mendata o dense un baño en la playa de Sakoneta para refrescar los sudores y el polvo de la senda.

zumaia_san_telmo_itzurun-copiaEs difícil encontrar reclamos turísticos de esta envergadura. Pero aun así, no pasen por alto las dos hermosas villas entre las que se encuentra este tesoro: Deba y Zumaia.

La Playa de Itzurun en Zumaia es una de las más bellas del Cantábrico. Paseen por las marismas cerca de la Playa de Santiago. Visiten su empinado casco urbano con sabor a pescadores, sus calles llenas de vida, la Iglesia de San Pedro con aspecto de fortaleza y el Castillo de Foronda con la Ikurriña siempre ondeante.

¡Como curiosidad decir que en 1982, en Zumaia, se planificó y se propuso un circuito de Formula 1! Para que luego digan de los de Bilbao… Al final el proyecto no prosperó y acabaron por construir en ese terreno un polígono industrial.

debaDeba es una villa que a causa de su encanto ha sido históricamente visitada por la gente de pueblos circundantes además de veraneantes de Bilbao o Madrid. Familias que durante generaciones han visitado el pueblo y que forman, y siempre formaron, parte de él y su historia. Paseen por sus largos e impresionantes paseos: La Alameda, el de la playa, la ría, el espigón,  las marismas de Casa Campo… Querrán volver. Para no desfallecer con tanto pasear avituállense en los establecimientos hosteleros del lugar. Un pintxito en el Itxas Gain o en el Salburdi, bebida en la Maxi… hay tanto donde elegir…  El casco urbano, así como gran parte de pueblo es peatonal.

Cabe destacar la Iglesia parroquial de Santa María, del siglo XV y declarada monumento nacional. Destaca su imponente portada policromada y su espectacular claustro, escenario habitual de numerosos reportajes de boda.

EkainEn el municipio de Deba, aunque lejos del casco urbano, reside uno de los mayores puntos de interés: las Cueva de Ekain. Uno de los principales santuarios prehistóricos europeos junto a Lascaux, Niaux y Altamira. Considerado uno de los conjuntos de caballos más bellos de todo el arte franco-cantábrico. En la actualidad está cerrado al público para la conservación de las pinturas pero podrán visitar su réplica muy cerca de la cueva original en el Valle de Sastarrain. También digna de mención es la cueva de Praileaitz I, cerca de la cantera de Sasiola. Un santuario paleolítico en el que hace 15500 años ejerció su actividad un chamán. Ha sido noticia de informativos y motivo de manifestaciones, no solo por el incalculable valor que la cueva de Praileaitz I entraña sino por la lucha popular contra la empresa gestora de la cantera para la protección de este patrimonio.

MitchLlega el barco. ¡Es el mítico Mitch! Lo conocí una noche de agosto en el que este barco nos llevó del puerto de Orio al centro de la bahía Donostiarra para ver los afamados fuegos artificiales de la Semana Grande.

Salimos del puerto deportivo de Zumaia tranquilos. Nadie sospechaba lo que había de acontecer en breve. Mitch navega tranquilo y decidido hacia la desembocadura del Río Urola. Fue poco después, a la altura de la Playa de Santiago cuando el barco empezó a bailar el cha cha cha.

Fuertes olas comenzaron a acometer la proa de la embarcación, pero Mitch cortaba las olas resolutivo. Lobo de mar haciendo honor a su nombre, Mitch Buchannon (leyenda del socorrismo Californiano), este veterano del Cantábrico no parecía inquietarse. Su afilada proa cortaba la ola y el agua caía a ambos lados de la embarcación. Todos apelotonados en la mitad de la cubierta. El barco se mueve cada vez más. El guía que se dispone a explicar la formación geológica del flysch se agarra con fuerza al barco para no perder el equilibrio, su mochila Playa-de-Malcorbe-Guetariacae y sus libros se desperdigan por la cubierta.  Muchos de los pasajeros no pueden contener gritos de aprensión cada vez que el mar embiste a la embarcación.  Pero lo peor está aún por llegar.

Mitch deja de encarar las olas del mar con la proa para recorrer la costa en perpendicular y llevarnos en dirección a Deba. Las olas empezaron a golpear por estribor. Mitch se bambolea hasta llegar a dar la sensación de que va a volcar. Los gritos de aprensión se convirtieron en gritos de miedo. El patrón, después de una de las más fuertes embestidas, saca la cabeza de su cabina para preguntar si estábamos todos. Estábamos todos, empapados pero todos. Al poco nos comunicaron que se cancelaba la excursión y que nos devolverían el dinero. El parte meteorológico getariaera muy bueno pero el Cantábrico es impredecible.

Recorrer el Flysch es una gran experiencia, pero esta con la embarcación también, y además gratis, ya volveremos a Flysch. Dicho sea de paso, yo ya lo conocía de antes.

Cogemos el coche y aparcamos en Getaria. Este municipio marinero es particularmente conocido por ser el lugar natal de Juan Sebastián Elcano, el primer hombre que dio la mayflowervuelta al mundo. Aunque no es el único hijo predilecto del lugar. El prestigioso diseñador de moda Cristóbal Balenciaga, considerado uno de los más importantes creadores de la alta costura, es también getariarra, aunque desempeñó su trabajo principalmente en Paris.

Después de comer opíparamente recorrimos las empinadas y encantadoras calles del espectacular pueblo que supura mar por sus cuatro costados para acabar en el Museo Balenciaga. No esperaba que fuera tan grande y moderno. Si os gusta la moda Museo Balenciagadisfrutareis como enanos. Al salir, después de caminar por paseo que recorre la costa entre Getaria y Zarauzt (cenit del surf cántabro), y ver la puesta de sol, nos fuimos al Restaurante Mayflower. De noche, en una terraza, con las luces del puerto entremezclándose con las estrellas, comimos un rodaballo a la parrilla imposible de olvidar.

Bosforo, Taksim y El Pueblo.

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Día 8:

Bosforo¿Recordáis a Gloria? Quizá muchos no la conozcáis. Durante mi relato del viaje a la India ilustró mis post con comentarios que agradecí. Un poco pelotillera, esto siempre gratifica, sobre todo hizo que sintiera que escribía para alguien. En un email me dijo que le encantaría hacer un crucero por el Bósforo. El octavo día de viaje en Turquía nos dispusimos a navegar por el Bósforo y me resulto inevitable acordarme de ella.

El tráfico de goletas, carabelas, galeones, navíos, galeras y fragatas no ha cesado aunque han sido sustituidas por, buques de mercancías, yates, barcos de pesca y lanchas de la policía. De la misma manera que hoy en día la embarcación más común en el lugar son ferris rebosantes de turistas, antes lo eran los caiques (esquifes largos y estrechos), que golpeando con remos el agua rítmicamente trasladaban de una orilla a otra a los viajeros.

Este es, a mi juicio el corazón de Estambul, su razón de ser, el encuentro del Cuerno de Anadolu KavagiOro con el Bósforo, con Estambul expectante en las orillas. Este impresionante puerto natural es lo que motivó la fundación de la ciudad a manos de Byzas, es la causa de su impresionante desarrollo y de guerras que acaecieron para apropiarse del mismo. Algo queda de todo aquello,  algo se percibe en el ambiente, una emoción, no sé.

Los motores se encienden, la cubierta del barco tiembla bajo nuestros pies, pronto nos acostumbraremos al estruendo del motor. Suena la bocina. Asia a estribor, Europa a babor, allá vamos, al encuentro del Mar Negro.

El estrecho el Bósforo se extiende desde el Mar de Mármara (Marmara Denizi) hasta el Mar Negro (Karadeniz), son 30 kilómetros. Este estrecho se conoce en turco como İstanbul Boğazı. En el muelle de Eminönü cogimos el ferry público: İstanbul Deniz Otobüsleri (IDO). Recorre todo el Bósforo.

Anadolu Kavağı KalesiEl ferry hace parada en Anadolu Kavağı, pequeño pueblo de pescadores reconvertido al turismo. Después de comer algo ascendimos a pie a las ruinas del Castillo Yoros, también conocido como Genoese Castle o Anadolu Kavağı Kalesi.  Construido por los bizantinos y renovado por los genoveses. En la yerba, sentados, admiramos desde lo alto las espectaculares vistas de la desembocadura del Bósforo al Mar Muerto.

El volver a Eminönü cruzamos el Puente Gálata. Empinadas callejuelas con numerosas y preciosas tienditas nos llevaron hasta la Torre Galata, es el distrito de Beyoğlu. Desde esta torre se vigilaba la entrada marítima al Cuerno de Oro. Es del 1348. Construyeron esta al ser derruida en La Cuarta Cruzada la anterior: Megalos Pyrgos. En cuadros antiguos se ve como cerraban la entrada al Cuerno de Oro con cadenas que tensaban desde las dos orillas opuestas para impedir la entrada de barcos. Vimos el anochecer desde la torre. Mucha cola y un poco caro. Muchos dicen que no, pero, a mi juicio merece la pena.

Megalos Pyrgosistiklal caddesiDespués caminamos por una inmensa y abarrotada avenida peatonal (Istiklal Caddesi) donde, de vez en cuando, pasaba algún viejo y nostálgico tranvía. Artistas callejeros, firmas internacionales  de moda, grandes establecimientos y franquicias americanas se agolpan a ambos lados de la avenida hasta llegar a la Plaza Taksim, protagonista en los noticiarios estos últimos meses.

No se trata solo de una congestionada y bulliciosa central  de transportes. Los padres fundadores de la Taksim night nocheRepública democrática y constitucional de Turquía fueron los que dieron forma a esta plaza. Los mismos que en 1922 mandaron al exilio al último sultán (considerado califa, líder del mundo musulmán)  intentando insuflar modernidad y libertad para el pueblo. En el centro de la plaza hay una escultura de los fundadores de la republica que simboliza la independencia del país. Taksim ha sido a través de la historia escenario de violentas manifestaciones y fervor popular. Es el espacio legado por los padres de la república, es un con mucho significado para los turcos.

Las medidas tomadas por el gobierno los últimos meses no carecían de polémica. El 1 de mayo se prohibieron las manifestaciones en la plaza debido a las obras, en el distrito de Beyoğlu (el más cosmopolita) se prohibieron las terrazas de cafés y restaurantes, el gobierno también decreto una restricción del alcohol y las expresiones de afecto en público. Muchos entendieron que el gobierno estaba menoscabando a la libertad del pueblo.

Taksim demonstration protestaPero cuando Erdogan, presidente moderadamente musulmán, decidió construir en Taksim una mezquita y un centro comercial, para muchos, fue la gota que colmó el vaso. Muchos entendieron que se trataba de un atentado al espíritu de la plaza, al espíritu de la nación. Un atentado que no podía permitirse. Eran el fervor musulmán, anhelante de la grandeza otomana, y el feroz capitalismo contra el espíritu de modernidad y de libertad que simbolizaba la plaza. No se podía perder ese espacio del pueblo. Muchos quisieron defenderlo y fueron víctimas de una brutal actuación policial. Al día siguiente acudieron muchos ciudadanos más. Los hoteles de lujo que se encuentran en la plaza se ofrecían para cobijarles, los restaurante les daban de comer.

En la plaza había nervios, la sensación de estar haciendo historia, cigarrillos, confidencias, indignación, miedo, sentimiento de hermandad, de lucha y organización auto gestionada,  de aprendizaje, de sentirse adultos y dueños de nuestra vida.

Policia taksimLa manifestación venía motivada también por el fenómeno de la gentrificacion que viene produciéndose en Estambul y en otras muchas ciudades europeas. Los grandes cambios que se están produciendo en las zonas centrales expulsan a las clases más populares hacia la periferia lo que genera, un aumento en la tensión social. No pueden pagar alquileres. Son expulsados de sus viviendas al declararse viviendas en ruinas y no pueden costearse nuevas. Los jóvenes van a otros barrios por no poder pagarse una vivienda en el suyo. El centro comercial es un factor que propicia este fenómeno. A esto se le une que querían edificar el centro comercial sobre uno de los pocos espacios verdes del centro de Estambul. Por si eso fuera poco pretendían utilizar las ruinas de un antiguo cuartel militar otomano. Dejando patente, una vez más, la nostalgia del imperio otomano que el gobierno de Erdogan sufre. Imperio absolutista bajo el que sufrieron, al menos, las minorías étnicas y sociales.

Ohram PamukEs verdad que estas manifestaciones aglutinan gente de muy diferente pensamiento político que, independientemente de coincidir en su descontento, tendrán dificultades en concretar medidas para mejorar el sistema o crear uno nuevo. Pero quizá merezcan la pena. Ver a la gente manifestarse en la calle, tomar los espacios públicos por voluntad propia y sin llamamiento de ningún partido político es un ejercicio saludable siempre y cuando no haya violencia. No hay nada que ponga más nervioso a los dirigentes que ver al pueblo en la calle pronunciarse sin pancartas fabricadas en sedes políticas. Sin que alguno de ellos, da igual las siglas, encabecen la manifestación para la foto. Y que los dirigentes tengan miedo, respeten al pueblo y trabajen sin demasiada relajación es un logro.

Decía estos días el escritor y premio Nobel de Literatura turco, Orham Pamuk: “…me llena de esperanza y confianza ver que el pueblo de Estambul no renunciará ni a su derecho a organizar manifestaciones políticas en la plaza, ni a sus recuerdos, sin luchar primero”.

Gobernar en contra de los ciudadanos, imponiendo políticas que les perjudican, restando derechos, recortando libertades, y sin el oportuno debate, sin escuchar su opinión, sin atender sus necesidades, y en espacios sensibles que son el escenario de la vida diaria, no puede ser admitido. Que a los gobernantes les respalde una victoria democrática en elecciones no les da derecho a obrar con impunidad frente a la sociedad.

Palacios, bazares, y el alma del Mediterraneo.

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Palacio TomcapiDÍA 7:

Quién lo diría. Adivinen con quien nos encontramos de camino al Palacio Topkapi en esta ciudad de 10.018.735 habitantes. “¡Pertev!” Con sus vaqueros grises raídos, camiseta negra de Led Zeppeling y melena canosa. Iba de guía de un grupo de risueños japoneses que lo seguía apelotonado y asintiendo a sus explicaciones. “¡Pertev!” exclamé para que advirtiera nuestra presencia entre la muchedumbre. “Hola amigos” respondió sonriente y, extrañamente, no muy sorprendido. Nos dio la mano cariñosamente para inmediatamente después añadir “misma ropa lleváis que día de despedida eeeee…”. Aturdidos por este comentario solo acertamos a decir, “hombre… si, si… pero nos hemos cambiado estos días eee…no vayas a pensar…” Él se reía. Mientras, los japoneses, “¡flash, flash, flash, flash! con su perpetua sonrisa, haciéndonos fotos como si fuéramos un elemento más del monumental Sultanahmet.  Incluso uno de ellos llego a acercarse a nosotros para darnos propina por nuestra amabilidad como se les da a los artistas callejeros. Decidimos escapar de allí cuanto antes. Quién sabe. Quizá esta no sea la última vez que nos encontremos con Pertev.

Entrada palacio TopkapiEntramos en el Palacio Topkapi. Este opulento conjunto palaciego ha sido escenario de las más variadas historias de amor, odio, envidia, lujuria… Fue hogar de Selim “El Borracho”, que se ahogó después de beber demasiado champan; de Ibrahim el Loco, que perdió la razón después de que su hermano Murat IV, lo mantuviese 22 años encerrado; y de la malvada Roxelana una antigua concubina que se convirtió en la poderosa consorte de Solimán El Magnífico. Estas son solo tres de las muchas historias de otomanos tristes, locos  y malvados que la habitaron entre  1453 y 1839.

Fue Mehmet el Conquistador quien inició la construcción de Topkapi.  Se compone de tres patios. El primero abierto al público, el segundo abierto solo a los que formaban parte de la administración imperial y al tercero y cuarto solo se permitía la entrada a la familia real.  Los aposentos a los que se accede desde los patios son, hoy en día, salas donde se exhiben inverosímiles y disparatadas reliquias como el  Bastón de Moies, la Espada de David o las Barbas de Mahoma. Aunque también están las antiguas llaves del Kaaba en La Meca. Estas sí totalmente auténticas ya que las custodiaba el emperador otomano que, a su vez, era Califa (“El Papa de los musulmanes”). Además en estas salas se pueden ver joyas de incalculable valor, armas e instrumentos bélicos de toda índole.

Haren of TopkapiQuizá la parte más popular del Topkapi sea el Harén, para el que hay que pagar un pequeño extra. No solo era el lugar donde el sultán pasaba agradables veladas. El harén conformaba los aposentos privados de la familia real. Eunucos de raza negra constituyan la servidumbre. En el reinaba la valide sultan (habitualmente la madre del sultán “futura suegra”) que podía incluso dar órdenes al gran visir. En el Harén se instruía a mujeres traídas de las tierras conquistadas. No se llevaban a mujeres “turcas” porque estas eran libres. Aunque muchas estarían deseando de ser aceptadas. Entre las mujeres del harén el sultán podía elegir hasta cuatro legítimas, denominadas kdim, y tantas concubinas como quisiera. Llegaron a haber más de trescientas. La primera kdim en darle un hijo barón al sultán pasaba llamarse haseki sultan (madre del futuro sultán), y la primera en dar una hija haseki kdim. Todas las damas luchaban para que su hijo-hija fuera el heredero/ra del trono. Mediante la influyente institución del harén se consiguió la archeological museum Estanbul perpetuación del imperio sin divisiones ni grandes disputas.

Topkapi me gustó. Pero los Museos Arqueológicos que se encuentran justo al lado me fascinaron.  Atestados de esculturas y sarcófagos, en el jardín, en las escaleras, incluso en los servicios, parece que no saben dónde meter todo eso. El complejo se divide en tres edificios. El Museo Arqueológico, El Museo del Antiguo Oriente y el Quiosco de los Azulejos. El Sarcófago de Alejandro, momias, esculturas licias, figuras de la edad de bronce, tablillas con escritura cuneiforme, jeroglíficos egipcios, y mucho material de la mítica ciudad de Troya que se encontraba en Çanakkale (Turquía).

Se puede ver en el museo una gran cantidad de civilizaciones ancestrales anteriores a la antigüedad clásica, civilizaciones pertenecientes a la protohistoria entre las que quizá destaque la sumeria. Pienso que las civilizaciones que vivieron en las tierras desde el Eufrates y el Tigris, al Nilo y en todo el Mediterrano son el germen de nuestra civilización occidental actual, son el germen de lo que somos. Este Museo Arqueológico nos da una visión privilegiada y acertada de ese germen.

Galata Bridgenarguile smokerDespués de tanto caminar, cansados,  tomamos çay y fumamos narguile  en un bar-restaurante en los bajos del Puente Galata, observando a los pescadores y el intenso tráfico marítimo del Cuerno de Oro.

Los bazares de la ciudad son imprescindibles de visitar. El Gran Bazar (Kapalıçarşı) es el bazar cubierto más grande del mundo. Un laberinto de callejuelas atestadas de gente donde los Kapalıçarşıvendedores te atosigan gritando precios que varían en décimas de segundo. El regateo es imprescindible, pero al ver que algunos pueden llegar a bajar el precio hasta en un 90% sobre el inicial hace inevitable el sentimiento de que en todo momento estamos siendo estafados. Tómenselo como un juego. Pero no olviden que los mercaderes se ofenden si después de una acalorada negociación y después de haber conseguido rebajar notablemente el precio se van sin comprarlo.

El Bazar de las Especias de Estambul (Mısır Çarşısı) en Eminonu es más pequeño, menos impresionante pero más encantador que el Gran Bazar. Montañas de olorosas especies de vivos colores y cereales en grandes cestas y cuencos. Dulces árabes (baklava) de pistachos, almendras, hojaldres y miel; y gelatinosas delicias turcas (locum) de extravagantes colores y sabores. Coman todo lo que puedan. Están deliciosas. Merece la pena engordar un poquito, yo lo hice, quizá no puedan a volver a degustarlos.

Mısır ÇarşısıAbriéndonos paso entre la gente, los olores, e intentando no sucumbir ante tanta tentación alimenticia “¡Borja! ¡Borja!” oyó mi mujer. Se quedó petrificada. ¿Cómo podía ser que alguno de esos barbudos tenderos supiera mi nombre? “Te están llamando” me dijo perpleja. ¡Borja! ¡Borja! Por fin vimos de donde procedía la voz. Era el arquitecto de Getxo del que ya hemos hablado en el post “Un Veraneante Perdido en Pleno Imperio Romano” asomando la cabeza del interior de una tienda de pergaminos. Parece que al final la mega polis de Estambul tampoco es tan grande.

Para acabar el día decidimos ir a la Mezquita de Süleymaine. ¡Qué cuestas! Empezábamos a pensar que no llegaríamos, o que nos habíamos perdido,  pero al final lo conseguimos, llegamos a  Corona, una de las siete colinas que domina el Cuerno de Oro. En ella se yergue orgullosa la mezquita de mayor grandiosidad de la ciudad, aunque no la mayor en tamaño.  Encargada por el Gran Solimán el Magnífico (1520-1566) es la cuarta mezquita imperial de Estambul. Apenas había turistas.  Abrumador por su tamaño y relajante por su simplicidad.  En el hermoso külliye (conjunto exterior de la mezquita) hay un comedor de beneficencia, un hostal y un hospital.

judias arrozEn los alrededores de la mezquita había muchos estudiantes locales, especialmente cerca de Darüzziyafe. Cenamos en una terraza fasule y pilav (judías y arroz) por muy poco dinero con la compañía de un gato persa blanco de penetrante mirada.

De camino a casa era de noche, hacia frio. Incluso con mi jersey tenia frio. Se veían niños en malas condiciones sentados en las esquinas de las calles. Me llamó la atención uno que vestía una agujereada y decolorada camiseta amarilla y temblaba de manera descontrolada. Tendría unos doce años. Un turco con pinta de estudiante universitario que iba con su novia se quitó su chamarra y se la puso encima. El niño estaba tan mal que ni tan siquiera levanto la cabeza para agradecer a su benefactor. Me sentí miserable ante esa lección de moral y generosidad.

Para los musulmanes la caridad (zakat) es el tercer pilar de su religión después de la fe y la oración.  El Islam dice que todo pertenece a Dios, por lo tanto, los hombres  tienen la riqueza solo en depósito. Entienden que mediante la caridad se purifica o crece el alma. Purificación o crecimiento serian la traducción de zakat.  Aunque en la realidad esos gestos generosos se realizan en Turquía, al igual que en Yemen, Kuala Lumpur, Chicago o Amezketa por empatía y porque sale de la persona, por humanidad, por bondad, independientemente de la religión o la cultura. Somos buenos por naturaleza (siempre hay excepciones), los musulmanes también (aunque viendo la CNN y las pelis de Hollywood parezca mentira).

Para los musulmanes la caridad (zakat) es el tercer pilar de su religión después de la fe y la oración.  El Islam dice que todo pertenece a Dios, por lo tanto, los hombres  tienen la riqueza solo en depósito. Entienden que mediante la caridad se purifica o crece el alma. Purificación o crecimiento serian la traducción de zakat.  Aunque en la realidad esos gestos generosos se realizan en Turquía, al igual que en Yemen, Kuala Lumpur, Chicago o Amezketa por empatía y porque sale de la persona, por humanidad, por bondad, independientemente de la religión o la cultura. Somos buenos por naturaleza (siempre hay excepciones), los musulmanes también (aunque viendo la CNN y las “pelis” de Hollywood parezca mentira).

Estambul: Sultanahmet y pánico en el Hamman

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DÍA 6:

Bizancio, Constantinopla, Qusţanţaniyyeh (قسطنطنيه), Pây-i taht, Asitane, Islambol o Estanbul. Son muchos los nombres con los que esta legendaria ciudad ha sido conocida a través de la historia. Pero siempre ha sido la misma, siempre única. Conquistada por muchos, poseída por nadie, codiciada por todos. Durante siglos la ciudad más bella del mundo, la más rica, la más culta. Nexo entre Asia y Europa. Nexo de culturas, religiones, razas e idiomas. Pocas ciudades han sido escenario de tanto. Ancestral testigo mudo de la condición humana. Estambul está viva, respira, y se respira allí una energía especial que se desprende de sus gentes, de su historia.

EstanbulSalimos de hotel de camino a Sultanahmet, cogollo de la ciudad para turistas y viajeros.  Almorzamos en un puesto de Kebab. Los Kebab de mi pueblo me gustan más. ¡Qué decepción!

La historia de Estanbul se remonta siglos atrás. Podríamos decir que todo comienza con Byzas, un colonizador de Megara. Le llamó la atención la situación privilegiada del lugar: en el paso del Mediterráneo al Mar Negro donde se formaba un puerto natural de aguas profundas. Esencialmente por ese motivo decidió construir aquí una ciudad (667 a.C.) a la que llamo Bizancio. Los persas la saquearon y destruyeron en el siglo V a.C.  Los sultanahmetespartanos la reconstruyeron posteriormente en el 479 a.C. Pero cuando los atenienses vieron la ciudad tan bonita y cuidada decidieron “liberarla” de los espartanos en el 409 a.C. Sin embargo, no pudieron disfrutar mucho de Bizancio porque a los pocos años los espartanos volvieron a por lo que era suyo. Los atenienses fueron expulsados, pero juraron que la cosa no se quedaría así. Dicho y hecho,  19 años más tarde (390 a.C.) cumplieron su palabra. Volvieron al más puro estilo Terminator y arramplaron con los espartanos. Mucho filósofo, túnica y mucha arpa pero menudo genio tenían los atenienses. Quedaron satisfechos cuando los espartanos salieron humillados. Pero poco les duraría la satisfacción porque en el 336 a.C. llego a la ciudad Alejandro Magno. Entró con los macedonios para quedarse. Y se hubieran quedado si no fuera porque en el año 100 a.C Septimo Severo reconquisto la ciudad. Y mira que Septimo tenía toda Europa y parte de África a sus pies, pero él quería más.

IstanbulAndaba por Anatolia Constantino el Grande cuando le debió de parecer que carecían de libertad en Bizancio porque en el 324 decidió volver a “liberar” la ciudad por duodécima vez (más o menos) y la convirtió en la capital del Imperio Bizantino, bastión de la cristiandad. Todo casaba, Bizancio capital del Imperio Bizantino (Imperio Romano del Este). Pues va Constantino, que era muy terco, y dice que no, que Bizancio no le suena bien a la oreja, que le cambia el nombre a la ciudad. Constantinopla le gustaba.

Constantinopla gozo de siglos y siglos de relativa paz (típicos piques mediterráneas aparte) hasta que llegaron en 1453 los otomanos que consiguieron “liberar” la ciudad por última vez.  Y todo el mundo a adaptarse a los nuevos tiempos. Les toco estudiarse el Corán, aprender nuevas costumbres… pero sin presión (menos presión que ahora con el inglés). La verdad es que los otomanos eran bastante tolerantes.

kemal AtaturkFinalmente en 1930 se establece oficialmente el nombre de Estambul o Ístanbul de mano de Mustafa Kemal Ataturk, un político con pinta de actor de Hollywood que el 29 de octubre de 1923 establece la Republica de Turquía y trasladó la capital a Ankara. Durante el Imperio Otomano el emperador era, a su vez, Califa. El Califa para los musulmanes es como el Papa para los cristianos. En 1923 con el establecimiento de la Republica de Turquía se abolió el califato otomano. Desde entonces no hay ningún máximo representante (Califa) en la religión musulmana.

The blue mosqueLlegamos a la plaza Sultanahmet. Allí están cara a cara la Mezquita Azul y Santa Sofía. Entramos primero a la Mezquita Azul. Construida por Ahmed I (1617) con el objeto de superar en belleza a Santa Sofía. Estéticamente, desde el exterior, probablemente lo consiguiera. Es la primera mezquita a la que entro en mi vida. El lugar es impresionante. Todo el mundo descalzo. Menudo tufillo. Los hombres musulmanes en la mitad, turistas en una “u” rodeando el centro.  Finalmente las mujeres musulmanas en las esquinas tras unos alfeizares. Impresionan el espacio libre, los techos altos, las cúpulas y las luces colgando. Precioso, pero ni se le asoma a Santa Sofía.

Hagia SofiaLuego vamos a Santa Sofía (Aya Sofya, Sancta Sofia, Haghia Sofia) es el corazón de Estambul. El emperador Justiniano mando construir este edificio en su esfuerzo de restaurar la grandeza del Imperio Romano. La obra se finalizó en el 537. Fue la mayor iglesia de la cristiandad hasta 1453 cuando el Otomano Mehmet el Conquistador la convirtió en mezquita. Pero eran tan bella aquella catedral que no fueron capaces de destruir sus mosaicos, frisos y  otros elementos (los otomanos eran gente sensible).  Hicieron una gran mezquita añadiendo nuevos elementos. Confluyen pacíficamente en Santa Sofía (cuyo nombre completo es Ναός τῆς Ἁγίας τοῦ Θεοῦ Σοφίας: «Iglesia de la Santa Sabiduría de Dios”) islamismo y cristianismo. Cosa que me parece de lo más lógico y natural porque son en esencia la misma religión, la de los profetas y las revelaciones, la del dios único, el dios de Adán, Noé, Moisés y Abraham, la religión del desierto, la del juicio final y la resurrección de los muertos.

Antes de abandonar Santa Sofía tocamos la columna que llora, dicen que da buena suerte.

Al salir, vemos detrás de la Mezquita Azul el Hipódromo. Fue el centro neurálgico de la vida de la ciudad durante mil seiscientos años. Cada cuadriga tenía un color diferente y pertenecían a un determinado partido político. Los disturbios de después de  las carreras llegaon a iniciar revoluciones y derrocamientos del emperador vigente. Me rio yo de los disturbios de los Hooligans. En el himpodromo se encuentra el Obelisco de Teodosio, el monumento más antiguo de Estambul. Es de 1549-1503 a.C. Fue traído de Egipto por el Emperador Teodosio. En el 379-395 a.C. No queda prácticamente ninguna ruina del hipódromo. Solo se puede observar una plaza que mantiene la forma de lo que en su día fue.

Yerebatan SarayıDespués visitamos la Cisterna Basílica (Yerebatan Sarayı).Construida en el 532 en unos pocos meses. Era la mayor de las cisternas subterráneas de la ciudad. Fue construida para que durante los asedios, la ciudad no dependiera exclusivamente del Acueducto de Valente.  Con una capacidad de 100000 metros cúbicos de agua abastecía al Palacio de Topkapi  y todos los jardines. Con los años acabo olvidada bajo tierra. Se convirtió en un agujero negro donde ocultar cuerpos humanos, basura y todo lo que se quisiera hacer desaparecer. Para su construcción se utilizaron columnas (principalmente jónicas y corintias) robadas en templos paganos de toda Anatolia. Todas las columnas en la cisterna son radicalmente diferentes. Dos de ellas debidas a su poca altura fueron colocadas sobre grandes bases con la cara de Medusa esculpida. Este constituye el mayor reclamo turístico del lugar. Es un sitio bonito  donde poder  refrescarse. Las luces rojizas, el agua, los fantasmagóricos peces, y los cientos de columnas la convierte hace un lugar mágico

Estamos cansados y decidimos acabar el día en un hamman o baño turco. Vamos a Çemberlitaş Hamamɪ. Es de 1584. Uno de los hammanes más antiguos y bellos de Estambul. Entro expectante en la zona masculina. Un señor me mete en una habitación me da una minúscula toallita y me dice que me desnude. Me espera afuera. Yo salgo con la toallita y en traje de baño. Pero el anciano me hace entender que me quite el traje de baño. Me lo quito y empiezo a sentirme un tanto nervioso. Sigo el pasillo que tengo Cisterna Basilica Medusaintentando taparme con la toallita. Entro en una habitación de mármol bajo una cúpula preciosa. Es el camecan más bello de la ciudad. Hay un montón de turcos tumbados sobre el mármol con la toallita puesta se pueden imaginar donde. Decido hacer como ellos. Cuando empiezo a relajarme noto, de repente, una mano grande y áspera que me empieza a frotar la parte interna del muslo. Me levanto como un resorte y alejo la manaza. Es un turco barrigón y bigotudo con toallita (imagínense donde). “Relax, relax” me dice mientras me pone la mano en el pecho para que me vuelva a tumbar. Lleva una manopla de esparto y su toallita es de diferente color. Debe de ser el masajista del lugar. Me vuelvo a tumbar con todos mis músculos en tensión y bien prietos. El señor frota que te frota. Luego me rasca la Baño turcocabeza, hasta me da un masaje e la planta de los pies. Con el tiempo me relajé completamente. Al rato lo deje de sentir. Estaba en la gloria cuando “! Flaaaashhh ¡” el turco bigotudo me hecha un balde de agua fría. Otra vez me levanto como un resorte con grito incluido. “Relax, relax” me dice una vez más.

HammanCuál fue mi sorpresa cuando entre la bruma reconozco al mutrikuarra cachas de melena. Si, si. El del yacusi en Pamukale. El de las miradas enigmáticas en el autobús. El aun no me ha visto. Se mueve con total naturalidad en el lugar. Decido escaparme antes de que me reconozca. Prefiero no entablar conversación con el chico como dios nos trajo al mundo. Me sentiría, cuando menos, extraño.

Salgo del Hamman mareado. Ha sido una experiencia totalmente recomendable. Espero sentado en un banco  que llegue mi mujer.

Un veraneante perdido en pleno Imperio Romano.

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DÍA 5:

Salimos del hotel. Hoy empieza la trifulca autobusera de rigor incluso antes de montar en el autobús. Cuando consigo relajarme en mi asiento me doy cuenta de que tengo al mutrikuarra chachas mirándome fijamente desde el asiento delantero.  “Qué casualidad” me dice con una leve sonrisa. “Pues si pues si” le respondo “a ver si nos aguanta el tiempo que tiene pinta de llover” añado. “Si, tiene mala pinta” contesta. Sonrío, sonríe, y me refugio en mi e-book.

Necropolis HierapolisLlegamos a la ciudad clásica de Hierapolis. Declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1998. Fundada hacia el 190 a.C. por Eumenes II, rey de Pérgamo, Hierápolis fue un centro terapéutico que prosperó mucho bajo el mandato romano e incluso más bajo el bizantino, cuando se desarrolló una nutrida comunidad judía y una congregación de cristianos primitivos. Por desgracia una serie de seísmos afectaron a la ciudad, que fue finalmente abandonada en 1334 tras un terremoto especialmente desastroso.

Hierapolis necropolisCerca del museo arqueológico están las ruinas de una iglesia bizantina y los cimientos de un templo dedicado a Apolo. El Templo de Apolo contaba con un oráculo atendido por sacerdotes eunucos. Su fuente de inspiración era un manantial contiguo llamado Plutonium dedicado a Plutón (Dios de los infiernos). El manantial aun desprende vapores tóxicos. La gente de la época pensaba que este manantial estaba en contacto directo con el Hades.

Empezamos a descubrir la ciudad desde la necrópolis. Es inmensa y abarca varios kilómetros. Al tratarse de un centro terapéutico muchos enfermos venían a Hierapolis a intentar evitar lo inevitable, la muerte. Por eso esta ciudad que llego a albergar hasta 100000 habitantes, tenía una necrópolis mayor de la que le debiera corresponder, inmensa. Se conserva en muy buen estado porque el material usado es piedra. Ocurre lo contrario con las viviendas de las que no queda ni rastro debido a que eran construidas mayoritariamente con madera.

Siempre hubo clases, no hay más que ver las tumbas, panteones… muchos ornamentados con la cara de Medusa tallada para ahuyentar a malos espíritus o ladrones.

Llegamos al centro de la ciudad. Destacan el teatro romano con un aforo de más de 12000 espectadores y los baños romanos.

castillo de algodonCotton castleFinalmente llegamos al Castillo de Algondón, patrimonio de la UNESCO desde 1988.  Se extiende en las laderas un paisaje blanco, constituido por pozos, como si de arrozales de marfil se tratase. El cielo se refleja en el agua. De la tierra surgen riachuelos de agua caliente.  Nos descalzamos, y ponemos nuestros castigados pies a remojo mientras contemplamos el espectáculo.

Al parecer, además de algún material radioactivo el agua contiene grandes cantidades de bicarbonatos y calcio. A consecuencia de ello produce gruesas capas de piedra caliza y travertino que han blanqueado todo la montaña.

Artemisa TempleDe camino a Éfeso paramos en el Templo de Artemisa. Éfeso debe todo su esplendor a este templo. Miles de peregrinos venían a rendir homenaje Artemisa, diosa de la fertilidad. Fue en sus tiempos el templo más grande del mundo eclipsando incluso al Partenón de Atenas. Se considera una de las siete maravillas del mundo antiguo. Los jonios llegaron a la zona en el siglo X a.C. Pero no eran los primeros habitantes de la zona. Siglos antes los léleges se habían establecido, tribu que rendían homenaje a la diosa de la fertilidad Cibeles. Los jonios se integraron con las tribus locales e incorporando sus creencias dieron lugar a la Diosa Artemisa. El templo fue destruido por un incendio en el 356 a.C. Hoy en día solo una de sus 127 columnas, coronada por el nido de una cigüeña, queda en pie.  El lugar, recordatorio del carácter transitorio de los logros humanos, desprende una energía emocionante.

Efeso LibraryLlegamos a Éfeso, la ciudad clásica mejor conservada de toda Europa. Llegó a tener 250000 habitantes. Tras casi 150 años de excavaciones un 18% de lo que fue se ha desenterrado.  La fundación de la Éfeso griega (helena) es en el siglo XI a.C. pero se cree que siglos antes en ese mismo lugar ya había una ciudad hitita llamada Apasa o Abasa.  El conocido filósofo Heraclito era oriundo del lugar. Por la ciudad pasaron frigios, jonios, atenienses, macedonios…  Toda una amalgama de tribus y reinos pertenecientes al mundo heleno. El imperio griego y el romano no eran tan compactos, unitarios o homogéneos como ahora. Se constituían de numerosos grupos como los anteriormente mencionados con sus propios dirigentes. Pero todos ellos formaban parte de la cultura clásica. Una forma de funcionar y de entender la vida y el arte. Posteriormente llegaron los persas o los godos que pertenecían a otro mundo, a otra era.

Servicios publicos EfesoSeñales publicas efesoPasear por Éfeso es retroceder en el tiempo. Con el adoquinado de las calles y todo intacto. Tenían una biblioteca impresionante, y baños públicos donde se sentaban uno al lado del otro y pasaban el tiempo hablando de política, deportes o chismorreos mientras aliviaban sus necesidades. Tenían alcantarillado, el ágora (versión antigua del twitter), el pritaneo (ayuntamiento). Inscripciones talladas en el mármol del suelo orientaban a los recién llegados hacia los lugares de interés, especialmente burdeles. Estas señalizaciones públicas aún se conservan.  Se detallaba incluso el precio del servicio y los servicios que las prostitutas ofrecían.

En el año 300 los terremotos hirieron de muerte a esta ciudad.

turquia,efeso ,teatro romanoEmpezó a caer un chaparrón terrible. Nuestro grupo se quedo solo en la Éfeso. Fue cuando estando yo concentrado en sacar buenas fotos sin mojar la cámara,  vigilando por donde andaba mi mujer, y, al mismo tiempo tratando de escuchar las explicaciones de Pertev cuando el veraneante me dijo: “Voy al autobús que me estoy empapando”. “Vale vale” respondí sin prestarle mucha atención. Cuál fue mi sorpresa cuando al terminar la excursión al otro lado de la ciudad el hombre no estaba allí. “¡Pertev! Me ha dicho que iba al bus, seguro que ha vuelto por donde vinimos.” Intentamos llamarle pero tenía el móvil apagado. Pertev decide rodear con el bus Éfeso e ir en su busca al lugar de partida. Pero cuando llegamos… ¡Horror! ¡Tampoco está allí! Y ha tenido tiempo de sobra para realizar el recorrido. Pertev preguntó a los turcos que allí estaban si habían visto a un hombre con cara de despistado y empapado en la entrada. Un niño nos dice que le vio volver a entrar en Éfeso calado hasta los huesos. Un joven bilbaíno se presta a salir corriendo  y alcanzarle. El Bus no puede entrar dentro de Éfeso, la ciudad es peatonal. Una señora manifiesta que lo mejor es llamar a la policía y denunciar la desaparición. Un jubilado apunta que no recuerda a este hombre en el trayecto desde Hierapolis a aquí. Que quizás aun este en Hierapolis. Un arquitecto de Getxo advierte que él se baja del bus y se queda cuidando esta salida de Éfeso. Insta a que todos actuemos en consonancia llegando a controlar de ese modo todas las salidas de la ciudad, cercando así al veraneante en cuestión. Una mujer mayor recuerda que dos turistas valencianos hace poco desaparecieron en Egipto y no se supo nada más de ellos. El pánico y el nerviosismo se adueñan del bus. Aunque en el fondo creo que la gente está feliz, disfrutan con la aventurilla. Sin embargo, yo me siento extrañamente responsable de lo que ocurre y estoy francamente preocupado. Le ha podido pasar algo. Hace frio y llueve a cantaros. El hombre es mayor. La verdad es que le cogí cariño a este veraneante de mi pueblo natal (Deba).

Pertev, se hace con las riendas de la situación y decide que nadie se baje del bus. Solo faltaba que ahora más gente se empezara a perder al resto del grupo.  Partimos otra vez al lugar de antes en bus. ¡¡Allí está!!¡Alegría! ¡Alborozo!. Nos abrazamos. Hay risas y alivio. Pertev hecha la bronca al susodicho y me lanza una mirada que me cuesta interpretar.

casa de mariaDice el veraneante que no sabe cómo ha encontrado el camino. Que se le habrá bajado la Virgen. Lo cierto es que si algún sitio es el adecuado para que se baje la Virgen ese es Éfeso. Al parecer, según el Vaticano, después de la muerte de Jesucristo, San Juan y María vinieron a vivir a Éfeso.  Es en Éfeso donde San Juan escribe su evangelio al lado de María y donde vivirán hasta el fin de sus días. Donde estuvo su casa hay una pequeña capilla a la que muchos turcos musulmanes peregrinan  el 15 de agosto, cuando se celebra la Asunción de María. Los musulmanes sienten gran estima por María (Mariam).

Desfile en EfesoAntes de salir en avión de Esmirna a Estambul nos llevan a una tienda de ropa. Nos invitan a un raki (sabe a anís Ricard) de cortesía. Pertev, no satisfecho con uno, quizá para superar el mal rato de antes, se ha toma al menos cuatro, que yo hubiese visto. A la salida se le ve que ya tiene el susto totalmente superado.

Vuelo Esmirna-Estambul. Llegamos a la capital de Turquía. Es de madrugada. Nos meten a cantidad de turistas españoles en un bus de dos pisos, los de nuestro grupo más otros muchos turistas españoles que nos resultan desconocidos. Pertev es el responsable de dejar a cada uno de nosotros en nuestros respectivos hoteles. Coge el micro y explica cosas de Estambul entrelazadas con comentarios sobre música típica del lugar y alguna estrofa cantada. Su peculiar tono y comentarios, estridentes para la mayoría de los turistas, se nos hacen a nosotros familiares. Le hemos cogido cariño y las risas socarronas y comentarios sarcásticos de los que no pertenecen a nuestro grupo resultan desagradables y ofensivos a nuestro parecer. Pertev, que generalmente hubiera reaccionado enérgicamente, está anestesiado por el Raki y no responde, sigue cantando. El autobús va haciendo paradas en los hoteles. Pertev se despide de los de su grupo en cada parada con una sonrisa. Llegamos a nuestro hotel. Pertev nos abraza y nos dice, a mi mujer y a mí, que desprendemos una energía muy positiva. Le agradecemos su trabajo y el trato recibido. Hasta siempre Pertev. ¿O no?

Konya, Pertev y las trifulcas autobuseras

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DÍA 4:

Después del desayuno, al entrar en el autobús, nos percatamos de que los sitios “buenos” están pillados. Algunos, al bajar de la habitación, y antes de entrar en el buffet, han venido y han dejado revistas, jerséis o botellines de agua como señal de que el asiento tiene dueño.  Empieza una acalorada discusión sobre si los sitios del primer día se conservan o no sin llegar a acuerdo alguno. A partir de hoy sentarse en el autobús será en una batalla con reproches y trifulca.

“Nos espera un viaje de mil kilómetros”, amenazó Pertev cuando todos nos sentamos, “así que aprovecharé para explicar un poco la historia de Turquía”. Cogió un puntero y desplegó un mapa del techo del pasillo del autobús. Tragamos saliva, nadie fue capaz de reunir el valor suficiente para responder a su órdago y se hizo un silencio sepulcral. Silencio que se mantuvo durante sus profusas explicaciones. Empezó con los hititas, los selyucidas, los otomanos, los romanos y se fue creciendo. Siguió con el papel de Turquía en la política internacional y la posibilidad de adhesión a la Comunidad Económica Europea. Continuó con sus experiencias psicodélicas en Ámsterdam. Experiencias que desembocaron en la separación de su matrimonio. Sus ojos se humedecieron al hablarnos de su hijo con el que casi no mantiene relación. A estas alturas más de la mitad del autobús opto por ponerse auriculares para evadirse. ¡Pero los míos estaban en el maletero del autobús! Para cuando empezó a hablar sobre el neoliberalismo mi dolor de cabeza ya era considerable. La tristeza de lo de su hijo solo se le desvaneció cuando comentaba el papel que a su juicio el Galatasarai desempeñaría en Champions League, pronosticaba una victoria sobre el Real Madrid. Aunque lo mejor de todo lo guardo para el final. Invitó, totalmente en serio, a todas las solteras del autobús a cenar con él en el hotel de esa noche.

Mevlana KonyaLlegamos a Iconio (Konya). Aunque también conocida por ser la capital del Sultanato Selyucida de Rüm (1205-1239) ante todo Konya es conocida por albergar el mausoleo del gran poeta Sufí Jalal al Din Muhammad Rumi del siglo XIII, también conocido como Mevlana. Fue el fundador de los Mevleví o derviches giróvagos o giradores. Los Mevlevíes fueron una orden sufí muy reconocida dentro del imperio otomano. Esta orden dio grandes músicos y poetas entre los que destacan  Sheikh Ghalib, Ismail Ankaravi y Abdullah Sari.

Los mevleví son musulmanes sufís. Eran ascetas, santones que deambulaban hace cientos de años por las calles. Los monasterios hacían el papel de hostales donde cobijar a estos ascetas que podían asentarse en un monasterio en concreto o errar de monasterio en monasterio indefinidamente. Mediante su modo de vida expiaban sus pecados y los de la humanidad. De alguna manera, se podría decir, que eran Jesucristos (عيسى ʿĪsā) , pero sin ser familiar directo de Dios (Allah الله ,Yahveh יהוה , o como queramos referirnos a Él, al fin y al cabo el dios de Abraham, o Ibrāhīm ). La gente, consciente de ello les daba limosna, porque les tenían un gran respeto, y porque querían formar parte de este proceso de expiación, querían ganarse el cielo. Ascetas como aquellos siguen deambulando por las calles de la India. Son los Shadus. Sobre ellos he hablado en anteriores posts: “Dios Brahma, su Templo y el Trimurti” entre otros.

Con el tiempo se los mevleví se convirtieron en una hermandad, un poder factico oculto de la sociedad, al estilo de los masones. De esta hermandad surgieron ministros y gente importante. Pero en 1923 el sufismo (engloba entre otros a la orden mevleví)  fue prohibida en Turquía por Kemal Ataturk. Pero años más tarde al ver el potencial turístico de los derviches se volvieron a permitir.

No nos han dejado sacar fotos en el mausoleo. El lugar está lleno de devotos musulmanes. Una multitud se agolpa alrededor de una vitrina donde se ve una pequeña cajita. Dicen que en la cajita se guardan parte de las barbas de Muhammad. Es curioso ver como los fieles acercan la nariz a los resquicios de la vitrina intentado respirar el aire impregnado de santidad.

Mevlana_Celaleddini_Rumi_Al salir del mausoleo me encuentro con Pertev, de pie, quieto, un cigarro en una mano, en la otra un vaso de té. Me dice que está perdido y que no encuentra ni al grupo ni al autobús. Finalmente nos juntamos todos y retomamos el viaje.

De camino a Pamukkale hablamos de la subsistencia del imperio romano, que necesitaba la conquista como modus vivendi para soportar el nivel de vida de Roma. Había ricachones que contrataban los ejércitos. Hacía falta mucho dinero para comprar material y dar de comer. Los beneficios de las conquistas repercutían en primer lugar en los inversores y gestores, en segundo lugar en la ciudad de Roma.  Invertir en ejércitos podía ser una empresa arriesgada. Si se acababa la conquista se acababa el grifo.

mevlana

Mevlana

El Imperio Otomano, como la mayoría hasta la época,  seguía el mismo esquema de funcionamiento. Fue el Imperio Español con el colonialismo el primer gran imperio que cambio el modus operandi. Los otomanos se empeñaron en avanzar hacia la conquista de la Europa cristiana, cada vez más colonialista y más poderosa. Si hubiese seguido el camino contrario, y en lugar del avance a occidente hubiera avanzado hacia oriente y se hubiera adelantado a los británicos en la colonización del Indostán otro gallo les hubiera cantado. Se quedaron aislados, durante siglos cada vez más débiles y más pobres, hasta la llegada de Kemal Ataturk. Pero eso ya es otra historia.

Llegamos a Pamukkale. Las solteras han huido de Pertev como de la peste. Al final ha ido a un bar del pueblo a ver el Galatasarai-Real Madrid con el único soltero de la excursión.  Un bilbaíno que veranea en Deba. Ese si que sabe. Palizón del Real Madrid al equipo local.

Antes de acostarme voy al yacusi. Allí me encuentro con un Mutrikuarra grandote, de mirada directa y pocas palabras.

Mañana será otro día.

PD: De postre un poema de Mevlana:

En el amor, nada existe entre el corazón y el Corazón.

El discurso nace del anhelo,

la auténtica descripción, de la verdadera experiencia.

Quien saborea, conoce;

quien habla, miente.

¿Cómo describir la verdadera forma de Algo

en cuya presencia desapareces,

en cuyo ser todavía existes,

y que vive como un signo de tu viaje?

En globo entre las Chimeneas de las Hadas

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DÍA 3:

No se oyen aun los cantos en las mezquitas. No ha amanecido. Salimos del hotel y nos montamos en una furgoneta que nos lleva dando botes por una pista de tierra. La ilusión de lo que nos espera equilibra el mal cuerpo del ayuno y el madrugón. Vamos a volar en globo.

capadocia globo balloonCapadocia es uno de los mejores lugares del mundo para volar en globo. Las condiciones son especialmente favorables. Nos encontramos el globo deshinchado y la barquilla tumbada en horizontal. Hace frío. Mi mujer y yo, sentados en el suelo, uno al lado del otro, encogidos sobre nuestros cafés, miramos el proceso del llenado inicial. Los fogonazos del quemador alumbran las inmediaciones. Relámpagos de fuego en la oscuridad.

balloon ballooning capadociaSale el sol y el globo está preparado para despegar. Es inmenso, su tamaño emociona. Más alto que el edificio en el que vivo en Donostia. Tira con fuerza de los 4×4 al que está atado. Montamos y comenzamos a volar. Todo es muy suave. Tan suave que no hay lugar para el miedo.

Antes de nada el “chofer” nos enseña la posición de aterrizaje (“landing position”): acurrucados el uno sobre el otro, de cuclillas y agarrados a la barquilla. Un poco comprometida la posición dependiendo de quién esté detrás de ti.

Capadocia balloon ballooningCientos de globos surcamos el cielo al mismo tiempo. Capadocia es el lugar del mundo donde podemos encontrar una mayor densidad de globos volando al mismo tiempo. Esto no reduce la magia del momento, al contrario, hace que sea más especial.

El viento nos empuja sobre los Valles de Cavusin y de Pasabag. Subimos a muchísima altura y luego descendimos para pasar entre las famosas Chimeneas de las Hadas y rozar las cumbres de las montañas. En algún momento temí lo peor. El “chofer” se tronchaba y fardaba de dominio sobre el globo.

Al aterrizar brindamos con champan por una experiencia que jamás olvidaremos. Parecía un sueño. Pero lo malo que estaba el champán acreditaba lo contrario. Era como sidra achampanada con medio quilo de azúcar.

Ozonak ciudad subterraneaDespués visitamos la Ciudad Subterránea de Ozonak. Descubierta en 1972 por un agricultor, Latif Acar, cuando intentaba averiguar el punto de escurrimiento de agua del riego de sus cultivos. La ciudad podía albergar hasta a 60000 personas y tiene cuarenta metros de profundidad.

Existen al menos otras 36 ciudades subterráneas descubiertas en Capadocia. Eran ciudades bizantinas. Antiguos cristianos se protegían en ellas de los persas sasánidas, ejércitos árabes musulmanes… Impresionante el trabajo que supuso escavar todo eso en la piedra. Vimos numerosas trampas y puertas de piedra que solo se podían abrir y cerrar desde dentro. Eran ciudades inexpugnables. Eso sí, durante la mayoría del trayecto en la ciudad tuvimos que ir agachados. Lo habitantes que las construyeron eran más pequeños y ágiles que nosotros.

 CapadociaFinalmente visitamos a pie los Valles de Cavusin , Pasabag y las Chimeneas de las Hadas. Torres naturales de piedra, coronadas por una roca mayor que su base.  Moles que surgen del suelo como gusanos gigantes que avanzasen hacia el sol.  La roca de la base está constituida por roca sedimentaria cuya cima, de roca resistente, las protege de la erosión. Nos dijeron que, en Capadocia, estas formaciones son resultado de rocas expulsadas por una erupción volcánica que ejercen presión y comprimen el material de su base no dejando que esta se erosione mientras se erosiona todo lo de alrededor. En el Parque de las Bardenas Reales en Navarra existe el mismo fenómeno, aunque quizá propiciado de otra manera y dando un resultado menos espectacular aunque encantador.

Paseamos, nos subimos a las rocas, nos metimos por agujeros en la piedra, echamos risas. Un día mágico en un paisaje mágico.